Hablamos con Emiliano Brancciari, voz y guitarra de No Te Va Gustar, sobre Florece en el Caos, el disco que marca una nueva etapa creativa para la banda tras cuatro años sin álbum de estudio y después de cerrar una gira histórica por sus 30 años de carrera. Entre mudanzas, canciones rescatadas del pasado y la necesidad de seguir mirando hacia adelante, Emiliano nos contó cómo nació un disco que no esquiva el caos, pero decide crecer desde ahí.
Después de cuatro años sin publicar material inédito, Florece en el Caos no llegó como una urgencia creativa, sino como una decisión consciente. Emiliano explica que la banda llevaba tiempo pensando en grabar un nuevo álbum, pero la cercanía de la celebración por los 30 años de No Te Va Gustar cambió el ritmo natural de las cosas. Lanzar un disco antes de una gira tan extensa podía dejar a esas canciones sin el espacio que merecían. Por eso, el nuevo material empezó a tomar forma en paralelo a la gira aniversario, casi como una semilla plantada mientras el grupo celebraba su historia.
Lejos de mirar hacia atrás, la banda eligió vivir el presente y apuntar hacia adelante. Las canciones comenzaron a trabajarse en plena ruta y el proceso terminó siendo más rápido y orgánico de lo esperado.
Nos gusta seguir avanzando, deja claro Emiliano, y esa idea atraviesa todo el disco.
El título Florece en el Caos no es una metáfora forzada. Para Emiliano, el caos es un estado casi permanente de época: social, emocional y creativo. A eso se sumó un caos muy concreto y tangible: la mudanza del estudio. Después de once años en el mismo espacio, No Te Va Gustar se trasladó a un nuevo lugar y comenzó a grabar prácticamente en simultáneo. Mudarse ya es caótico; mudar un estudio completo lo es aún más. El disco terminó creciendo en medio de ese desorden, encontrando su forma mientras todo se reacomodaba.

Antes de grabar, la banda se encerró a ensayar más de veinte canciones con una idea clara: el álbum debía tener solo diez. La selección no fue técnica ni fría. Se dio entre asados, copas de vino y escuchas colectivas, levantando la mano para defender las canciones que realmente generaban ganas de tocarlas. El criterio principal fue la motivación y, sobre todo, la posibilidad de llevarlas al escenario. Florece en el Caos es un disco pensado para ser defendido en vivo, con canciones que la banda quiere tocar todas.
Esa energía se confirmó cuando “En Llamas” se presentó por primera vez en vivo, por sorpresa, frente a más de 25 mil personas. Aunque el nervio estaba puesto en tocarla bien, la respuesta inmediata del público disipó cualquier duda. La canción funcionó, conectó y confirmó que el camino del disco era el correcto. Elegirla como primer adelanto terminó siendo una decisión acertada.
Uno de los momentos más comentados del álbum es “Todo Mal”, la colaboración con Andrés Ciro Martínez. Más allá del peso simbólico de unir dos nombres clave del rock rioplatense, la colaboración nació de forma natural. Emiliano cuenta que, al grabar la canción en su teléfono, sintió inmediatamente que la voz de Ciro encajaba perfecto. La invitación fue directa y con una condición clara: hacerlo cara a cara. Ciro viajó a Montevideo y trabajaron juntos en el estudio durante dos días, logrando una colaboración orgánica y sin apuros. No es casual que sea el único featuring del disco; fue la canción la que lo pidió.
Dentro del álbum, “La Noche de Ayer” ocupa un lugar especial. Escrita originalmente en 2014, la canción había quedado fuera de otros discos hasta que, al revisitar material antiguo, encontró finalmente su momento. Apenas la escucharon de nuevo, supieron que debía estar en Florece en el Caos. La canción casi no cambió con los años, salvo algunos ajustes mínimos, lo que confirma que no siempre se trata de cuándo se escribe una canción, sino de cuándo encuentra su espacio.

@agustindusserre
Después de una gira tan extensa por los 30 años de la banda, este nuevo disco refleja un aprendizaje claro: seguir en movimiento sin perder el eje. Florece en el Caos suena más directo, más áspero y cohesionado, pero mantiene la raíz emocional que siempre caracterizó a No Te Va Gustar.
México, como era inevitable, aparece en la conversación. Emiliano habla del público mexicano con cariño y gratitud: un público efusivo, apasionado y profundamente conectado con la banda. Pero también destaca al país más allá de los escenarios, como un lugar culturalmente rico que disfrutan cada vez que lo visitan. La conexión no es solo musical, es emocional.
Antes de despedirse, Emiliano adelantó una noticia esperada: la gira mexicana se anunciará a finales de este mes y se llevará a cabo en agosto, con fechas en varias ciudades. Además, la banda planea regresar antes para realizar prensa y presentar oficialmente esta nueva etapa.