Mucho antes de aparecer en publicaciones internacionales, Akriila grababa canciones con recursos limitados y una curiosidad musical que no encontraba espacio en un solo género. Su historia comenzó en Maipú, una comuna de Santiago de Chile, donde Fernanda Sepúlveda desarrolló sus primeras composiciones durante la pandemia. Aquellas grabaciones caseras, realizadas incluso dentro del automóvil de su madre, fueron el punto de partida de un proyecto que terminaría llamando la atención más allá de su país.
Su crecimiento no ocurrió a través de una fórmula convencional. Las primeras canciones y el mixtape 001 mostraban a una artista cercana al trap, pero interesada en experimentar con distintas formas de producción. Con el tiempo, esa inquietud se transformó en una propuesta mucho más amplia. En Epistolares, Akriila convirtió anotaciones personales y reflexiones íntimas en canciones que alternan momentos melódicos con ritmos electrónicos intensos. El disco fue fundamental para definir una identidad que no depende exclusivamente de las tendencias de la música urbana.

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En 2025, Rolling Stone la incluyó en su serie Future of Music, reconociendo su capacidad para desafiar las convenciones sonoras. Ese reconocimiento acompañó una etapa de mayor proyección internacional que ahora incluye una presentación en Querétaro, programada para el 15 de octubre en Foro Arpa. Para quienes todavía no conocen su música, el concierto ofrece una entrada a una trayectoria que comenzó de manera independiente y que continúa evolucionando sin abandonar su carácter experimental