Hay conciertos a los que vas a saltar hasta no poder más y hay otros a los que vas a que te canten directo al corazón. Lo que vivimos este sábado 2 de mayo en el Pepsi Center WTC fue definitivamente una mezcla de ambos. LANY regresó a la Ciudad de México con su Soft World Tour y, para sorpresa de nadie, nos regalaron una de esas noches que te dejan flotando de camino a casa.

Desde que Paul Jason Klein y Jake Clifford Goss pisaron el escenario, quedó clarísimo que la banda sabe cómo armar una atmósfera inmersiva. Si me leen seguido, ya saben que a mí me vuelve loco cuando un artista cuida tanto lo visual como lo sonoro.


Musicalmente, la banda sonó impecable. Repasaron esos himnos que nos han acompañado en nuestras peores rupturas y mejores enamoramientos, haciendo que todo el Pepsi Center se volviera una sola voz. Es increíble ver cómo Paul conecta con la gente, sabe manejar la energía del público mexicano como pocos, bajando las revoluciones cuando toca ponerse tristes y subiéndolas de golpe para ponernos a bailar.


El Soft World Tour le hace honor a su nombre: es un show que se siente cercano, cálido y auténtico. LANY nos demostró una vez más por qué tienen una de las bases de fans más fieles en México. Si se los perdieron esta vez, anótenlos como un obligado para su próxima visita, porque de verdad es una experiencia que te reinicia la vida.


