Nothing But Thieves en el Pepsi Center WTC

Una noche llena de emoción, rock y clásicos de la banda británica

La pasada noche del martes vivimos una presentación inolvidable de Nothing But Thieves, arrasando con el Pepsi Center WTC  presentando canciones de su último material de estudio, así como los hits que nos atraparon por primera vez (Fotografías por Jonathan Ducloux).

Conor Mason nos dio la bienvenida a su única fecha en Ciudad de México, ya sea que fuera tu primera vez escuchándolos, o si nunca te pierdes sus visitas. Abriendo con humo y luces al ritmo de “Welcome To The DCC”, que forma parte de su último material, marcarían la pauta de un concierto vibrante. La voz de su vocalista, en conjunto con la fortaleza de la banda entera, aterrizaba entre el mar de gente acercándose un poco más al escenario; porque cabe decirlo, esta presentación estaba completamente llena, pues se podía apreciar a los fanáticos en cada esquina del recinto.

Y es, tras su presentación como parte del festival Tecate Pal Norte 2026, que la agrupación marcó una presentación histórica en México, en donde además, nos regalaron un setlist completamente nuevo, incluyendo temas como “Itch”“Miracle, Baby”“Impossible” y, por primera vez, “I Was Just A Kid”. A lo largo de 18 canciones, Nothing But Thieves abrazó la energía y el calor del público mexicano, en donde notamos a Conor Mason completamente emocionado y conmovido por su respuesta.

Uno de los momentos clave, de los más esperados por los fans, fue la interpretación de “If I Get High”, parte de su álbum homónimo, que recientemente se convirtió en tema de la serie Invincible, lo que le dio nueva vida a una de las canciones más vulnerables y desgarradoras de la banda. Fue la voz de su vocalista envuelta en la melancolía de las guitarras un momento íntimo entre 8,000 personas, destacando por su emotividad en medio de los coros de la gente.

Los gritos cantaban, “¡rateros, rateros!”, aplaudiendo emocionados en todo momento, así el lluvioso martes se transformó en una escena de rock, entre saltos, sudor y la emoción de ver nuevamente a Nothing But Thieves en la ciudad. Concluimos con el clásico “Amsterdam”, cúspide del amor de la audiencia, que con claridad acompañó cada línea, dejándonos con el título de “el mejor público del mundo”, otorgado por la misma banda, y con la noticia de que nos espera nueva música del proyecto británico en el futuro cercano.