Benjamín Walker y Luis Enrique proyectan desde la melosidad y la melodía redonda un mensaje de carpe diem, de vivir el momento, de no esperar lo que puede que nunca jamás suceda: “para ser feliz no hace falta saber lo…
Benjamín Walker y Luis Enrique proyectan desde la melosidad y la melodía redonda un mensaje de carpe diem, de vivir el momento, de no esperar lo que puede que nunca jamás suceda: “para ser feliz no hace falta saber lo…