La cuenta regresiva ya empezó. A solo una semana de que Royel Otis llegue al Pabellón Oeste de la Ciudad de México, el hype no deja de crecer entre quienes ya tenemos ese concierto marcado como evento emocional del mes.
El dúo australiano, que se ha convertido en uno de los nombres más frescos del indie actual, ha sabido conectar con una generación que busca sonidos suaves pero cargados de nostalgia. Canciones como “Oysters In My Pocket” o “Sofa King”no solo se escuchan —se sienten—, y en vivo prometen ser toda una experiencia: íntima, melancólica y, al mismo tiempo, increíblemente cool.
Su estética despreocupada, combinada con letras que parecen sacadas de pensamientos a medianoche, los ha llevado a construir una base de fans fiel que ahora se prepara para verlos por primera vez (o repetir la dosis) en CDMX.
Más que un concierto, lo que viene es ese tipo de noche donde todo se alinea: la música, la energía del público y esa sensación de estar viviendo el momento. Porque sí, hay artistas que simplemente suenan bien… y otros, como Royel Otis, que crean atmósferas en las que quieres quedarte un rato más.
¿Listos para cantar, sentir y probablemente obsesionarse aún más?