El escenario Tecate Original fue testigo de una de las actuaciones más electrizantes y técnicamente impecables de la segunda jornada del Tecate Pa’l Norte 2026. La agrupación británica Nothing But Thieves irrumpió con una energía arrolladora, reafirmando por qué son considerados los nuevos estandartes del rock alternativo global. Bajo el liderato de la prodigiosa voz de Conor Mason, la banda logró hipnotizar a una audiencia masiva que, entre guitarras distorsionadas y sintetizadores envolventes, se entregó por completo a un despliegue sonoro que fusionó la potencia del rock de estadio con la sofisticación de su más reciente era conceptual, Dead Club City.

Foto x Make Rocha
El setlist fue un viaje dinámico que transitó desde la euforia colectiva hasta la introspección emocional. Temas como “Welcome to the DCC” e “Is Everybody Going Crazy?” encendieron los ánimos desde el inicio, demostrando la precisión rítmica de la banda, mientras que clásicos como “Amsterdam” desataron el clímax absoluto en el Parque Fundidora. La capacidad vocal de Mason, capaz de alcanzar agudos estratosféricos con una facilidad pasmosa, fue el hilo conductor de una noche donde la ejecución musical rozó la perfección, dejando claro que el quinteto de Essex ha evolucionado hacia un sonido mucho más maduro y contundente desde su primera visita al festival hace casi una década.

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Al finalizar, la conexión entre Nothing But Thieves y el público mexicano quedó sellada como una de las más genuinas de la edición 2026. Los integrantes expresaron su asombro ante la magnitud de la respuesta regia, destacando que, a pesar de la distancia, Monterrey se siente como un segundo hogar para su música. Con una puesta en escena minimalista pero de alto impacto visual, la banda no solo cumplió con las expectativas de sus seguidores más fieles, sino que reclutó a miles de nuevos adeptos, consolidando su presentación como un hito indiscutible en la historia reciente del festival más poderoso del norte de México.

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