Después de un año clave en su crecimiento, Los Chicos del Norte regresan a la Ciudad de México para dar un paso importante en su carrera, su presentación en el Foro Puebla este 30 de abril. El show de Kevis, Maykyy y Valy llega en un momento preciso. No como una promesa emergente, sino como un acto que ya probó su alcance en escenarios de gran formato.

De festivales masivos a show propio
Su paso por el Coca-Cola Flow Fest 2025 marcó uno de sus primeros contactos con audiencias masivas dentro del circuito urbano. Meses después, su presencia en el Vive Latino 2026 confirmó que su propuesta puede sostenerse más allá del nicho y sumando su ultima presentación en casa, en el Pal’ Norte 2026 donde logramos ver la conexion tan fuerte que tienen con el publico, haciendo saltar a todo el mundo.

Estos tres escenarios funcionaron como termómetro: energía, respuesta del público y una ejecución en vivo que ha ido evolucionando presentación tras presentación.

Ahora, el Foro Puebla representa algo distinto. No es un festival compartido, es un espacio propio donde el peso del show recae completamente en ellos y hemos visto que son completamente capaces de manejar todo por si mismos.
Esta fecha en la CDMX llega justo después de ese proceso de crecimiento. Con mayor exposición, un público más amplio y una identidad más clara en vivo, el concierto apunta a ser una consolidación más que una prueba. Además, la cercanía del venue permite algo que los festivales no y eso es una conexión más directa, más real, más alineada con la energía que han venido construyendo.

Dentro de esta dinámica, la presencia de Valy suma al universo que han desarrollado en conjunto, reforzando la sensación de que el proyecto no solo se expande, sino que se fortalece desde dentro. El show en Foro Puebla no solo es una fecha más en la agenda. Es el tipo de presentación que suele marcar un antes y un después: el punto donde un proyecto deja de escalar poco a poco y empieza a proyectarse hacia escenarios aún más grandes.
Después de conquistar festivales, ahora toca demostrar que pueden sostener toda la narrativa por sí solos.
Y todo apunta a que están justo en ese punto.
